Luego de la cirugía para el cáncer de pulmón

Resumen general

Cuando se termine su cirugía, lo llevarán a la sala de recuperación, en donde lo controlarán cuidadosamente durante varias horas. Aún estará bajo el efecto de la anestesia, así que probablemente se despertará allí luego de la cirugía.

Lo conectarán a varios cables y tubos, incluyendo líneas intravenosos (IV), 1 o 2 tubos del tórax, un catéter de vejiga, como así también monitores para sus niveles de oxígeno, su frecuencia cardíaca, y su respiración. A veces, también, mientras usted se está recuperando, le dejan colocado el tubo para respirar que le permite al respirador artificial respirar por usted durante la cirugía. 

Debido que esto puede causar ansiedad, le podrían dar medicamentos que lo harán sentir somnoliento hasta que le quiten el tubo. La mayoría de los pacientes no recuerdan haber tenido colocado un tubo.  

¿Qué sucederá cuando me despierte luego de la cirugía?

¿Qué sucederá cuando me despierte luego de la cirugía?

Lo transferirán pronto a su habitación del hospital en la que lo seguirán controlando cuidadosamente. Si su cirujano prefiere, podría pasar la noche en la sala de terapia intensiva (ICU, por sus siglas en inglés).  Su médico hablará con su familia y amigos sobre la cirugía, y les dejará saber cuando lo podrán ver. A pesar de que usted aún estará dormido, su familia o amigos cercanos, por lo general, podrán visitarlo una vez que el personal de enfermería haya completado su evaluación inicial y sus signos vitales se encuentren estables. Solamente unos pocos visitantes a la vez son permitidos en la ICU, de manera que se recomienda que usted limite la cantidad de visitantes durante este tiempo y que le sugiera a todos que lo visiten luego de que lo hayan transferido a su sala regular del hospital. Cada hospital es diferente con respecto a sus reglamentos para el ICU.

Luego de su operación, el personal de enfermería controlará constantemente sus signos vitales, el tubo de drenaje en el pecho, su respiración, los resultados de sus pruebas, y la intensidad de su dolor. Los efectos de la anestesia se irán gradualmente durante el primer par de horas.

En el hospital

En el hospital

Probablemente permanecerá en el hospital entre 1 a 7 días. Si le hicieron un procedimiento mínimamente invasivo, con asistencia por video, su estadía podría ser más corta en comparación con la de una toracotomía abierta.

Cuando esté despierto y pueda respirar sin ayuda, se le quitará el tubo para respirar. Este proceso se llama extubación. Luego de quitarle el tubo, los enfermeros se asegurarán de que su respiración sea normal. 

Durante los próximos días, se dedicará a recuperarse en el hospital. El objetivo es un progreso sostenido día a día, hasta que esté lo suficientemente cómodo y fuerte como para dejar el hospital. Esto requerirá que se le quiten sus tubos del tórax y que su dolor se encuentre bajo control.

Una vez que se sienta listo, le sugerirán que practique ejercicios para la respiración. Un enfermero o un terapeuta de la respiración le pedirá que tosa y lo ayudará con la utilización de un espirómetro de incentivo. Este aparato pequeño, que se sostiene con la mano, y en el que usted respira, ayuda a fortalecer sus músculos respiratorios, a mejorar su habilidad para respirar profundamente, y a medir la cantidad de aire que puede meter en sus pulmones. Se espera que usted haga sus ejercicios de respiración y que tosa cada 1-2 horas mientras esté despierto.

Un enfermero lo ayudará a levantarse de la cama y a sentarse en una silla, y lo motivará para que camine con la ayuda de alguien. Podría sentir que no está listo para comenzar con la actividad física, pero es importante que empiece a moverse lo antes posible para ayudar a reducir complicaciones de la cirugía tales como la neumonía, los coágulos sanguíneos en sus piernas, y la debilidad muscular. Un buen objetivo sería caminar cada 2 horas.

Su tubo de tórax permanecerá colocado hasta que el cirujano considere que el drenaje ha finalizado y que no hay fugas de aire. Esto generalmente ocurre durante los 2-4 días siguientes a la cirugía, pero puede variar significativamente. Si es necesario dejar el tubo de tórax en su lugar durante más tiempo que el tiempo promedio, esto no significa que su recuperación no esté yendo en base a lo planeado. A algunos cirujanos les gusta ser precavidos, ya que es más fácil dejar el tubo colocado un poco más de tiempo que tener que reinsertarlo. Luego de quitar el tubo, se cubrirá el área con un vendaje durante por lo menos 48 horas, a menos que su enfermero le dé otras instrucciones.

Se le quitará el catéter urinario para que pueda orinar por su cuenta, pero podría tener dificultad para defecar. Esto se debe a varios factores que incluyen sus medicamentos para el dolor, sus medicamentos anestésicos, y el hecho de que no esté comiendo mucho. No se sorprenda si tarda entre 3 a 4 días luego de la cirugía para tener el primer movimiento intestinal.

 

Control del dolor

Podría sentir dolor o estar incómodo luego la cirugía, especialmente en el área que se encuentra alrededor del sitio de la incisión. El dolor puede durar por un tiempo, pero generalmente se lo controla bien con medicamentos. Luego de la cirugía, la estrategia para el control del dolor que su cirujano recomiende para usted dependerá de sus preferencias y de cómo responda a los medicamentos. A algunos cirujanos les gusta que un anestesiólogo coloque un catéter cerca de la columna vertebral (epidural) para el control del dolor. Otros prefieren medicamentos IV, que le permitan a usted aumentar la dosis si siente que lo necesita. Aproximadamente al día siguiente comenzará a tomar medicamentos para el dolor por vía oral. Su garganta podría sentirse irritada debido al tubo que fue insertado para ayudarlo a respirar durante la operación. Cuando vuelva a su casa, le podrían dar una receta para un medicamento narcótico para el dolor, o podrá controlar su dolor con medicamentos antiinflamatorios no esteroides, tales como el ibuprofeno.

El dolor persistente, denominado síndrome del dolor postoracotomía o síndrome posneumonectomía, podría resultar frustrante para algunas personas. Este dolor agudo puede presentarse meses o años luego de las cirugías de cáncer de pulmón tales como una lobotomía o una neumonectomía, y podría interferir con la calidad de vida. Los síntomas generalmente incluyen falta de aliento progresiva y dolor cuando se muevan los brazos. Si usted está padeciendo del síndrome postneumonectomía o del síndrome postoracotomía, hable con su cirujano sobre cómo hacer una consulta con un especialista en el control del dolor que se especialize en el manejo de este tipo de dolor.

 

Complicaciones 

La cirugía para el cáncer de pulmón es una operación grande y, a veces, puede tener complicaciones serias. Su equipo médico lo estará monitoreando cuidadosamente, pero avísele a un enfermero o a su cirujano si usted nota cualquier síntoma preocupante.

  • Neumonía: Los síntomas de neumonía, que es una infección de los pulmones, incluyen la falta de aliento y la fiebre. Si usted desarrolla esta condición, a veces puede ser tratada con antibióticos; en raras ocasiones, podría necesitar someterse a un procedimiento que extrae líquidos de sus vías aéreas. Una de las claves para prevenir la neumonía luego de la cirugía de pulmón es la importancia de la respiración profunda, el toser, y la utilización de un espirómetro de incentivo para mantener sus pulmones completamente expandidos.
  • Coágulos sanguíneos: Periodos largos en los que no se mueve durante y después de la cirugía pueden incrementar sus riesgos de formación de coágulos sanguíneos en sus piernas, que pueden viajar hacia sus pulmones. Las medios de compresión sirven de ayuda para prevenir coágulos, como así también los son las caminatas frecuentes. También se le podrían dar medicamentos para reducir su riesgo.
  • Infecciones: Antes de su cirugía le habrán dado antibióticos a través de su IV para reducir las posibilidades de que el sitio de la cirugía se infecte. Las señales de una infección incluyen enrojecimiento y/o hinchazón alrededor de su incisión.
  • Frecuencia cardíaca acelerada: Si usted siente que su corazón se está acelerando o siente presión en su pecho, dígaselo a un enfermero o un médico. Esto puede ocurrir, a veces, luego de la cirugía de pulmón, pero generalmente es temporario y se lo puede tratar con medicamentos.
El regreso a casa

El regreso a casa

Cuando usted regrese su casa, debería esperar sentirse muy cansado. Tómese su tiempo y concentrarse en hacer las actividades que requieren la mayor cantidad de energía mental o física temprano durante el día. La fatiga del cáncer (descrita como una sensación avasalladora de cansancio en «todo el cuerpo») es uno de los síntomas más comunes y frustrantes que pudiera padecer luego de su cirugía. Su fatiga mejorará con el tiempo.

También encontrará que es difícil dejarle a los demás que lo ayuden, pero el delegar algunas tareas y el aprender a aceptar ayuda podría ayudarlo a recuperarse más rápido. Necesitará ayuda.

No es poco común sentir ansiedad o depresión luego de la cirugía para el cáncer de pulmón. Si se está sintiendo particularmente preocupado o estresado, contacte a su equipo de tratamiento, su familia, y sus amigos. También podría considerar el participar en un grupo de ayuda o hablar con un consejero profesional.

El tiempo que lleva volver a trabajar depende del tipo de trabajo que tenga, del tipo de cirugía que le hicieron, y de cuán rápido sane su cuerpo; generalmente, se trata de entre 6 a 8 semanas luego de la cirugía para el cáncer de pulmón. Si usted considera que puede, y su doctor se lo permite, podrían volver antes, pero tenga en cuenta que no puede manejar si tomó medicamentos narcóticos para el dolor, así que deberá hacer otros tipos de arreglos. Si su empleador se lo permite, trate de volver a trabajar medio día o con actividades livianas mientras hace la transición hacia el trabajo de tiempo completo.

Su cirujano cardiotorácico le dará instrucciones específicas pero, por lo general, no debe levantar nada que tenga más de 10 libras durante las dos semanas siguientes a la cirugía toracoscópica asistida por videos y 6-8 semanas luego de la cirugía abierta.

 

Mantenerse activo y comer saludable 

En su casa, se espera que camine de forma regular, con el objetivo devolver, al menos, a sus niveles de actividad preoperatorios en un periodo de 4 -6 semanas. Es importante que no simplemente se siente en las cama o en el sofá todo el día una vez que haya dejado el hospital. Incluso si usted solamente puede caminar durante unos minutos por día, el levantarse y el hacerlo regularmente puede ayudar a su recuperación A medida que se fortalezca, trate de caminar por periodos más largos de tiempo, pero tenga cuidado de no agotarse. Incluso las actividades normales de cada día podrían cansarlo, así que asegúrese de parar y sentarse si comienza a sentirse agobiado. Trate de ejercitarse durante al menos 30 minutos por día.

Probablemente notará un poco más de dolor a medida que comienza a moverse más. La cantidad de tiempo durante el que sienta dolor y la cantidad de incomodidad que sienta variará. Tome sus medicamentos según lo indicado y según lo necesite, llame a su médico si los medicamentos prescritos no le alivian el dolor.

La parte superior de su cuerpo podría sentirse tiesa o rígida luego de la cirugía. Coloque una toalla en su pecho con una almohadilla térmica arriba, o intente darse una ducha tibia (no debe hacerse un baño de inmersión hasta que su incisión esté completamente sana). Hable con su médico sobre si puede hacer algunos ejercicios suaves de elongación para ayudar con el entumecimiento. También es importante seguir las instrucciones que su equipo médico le ha dado sobre cómo utilizar el espirómetro de incentivo al menos cuatro a seis veces por día.

El comer una dieta balanceada alta en proteínas lo ayudará a sanar luego de la cirugía. Su dieta debería incluir una fuente sana de proteínas en cada comida, como así también frutas, vegetales y cereales integrales. Sin embargo, cualquier restricción previa en la dieta que usted haya tenido antes de la cirugía, tales como una dieta baja en sal, una dieta baja en colesterol, una dieta para diabéticos, probablemente aún será necesaria luego de la cirugía. No beba alcohol, especialmente mientras esté tomando los medicamentos para el dolor, y no fume. Si tiene cualquier pregunta sobre su dieta, pida ver a un dietólogo.

 

Cuidando su incisión

Su equipo médico le explicará cómo cuidar de su incisión quirúrgica una vez que haya vuelto a su casa. Necesitará cambiar el vendaje a menudo para que se mantenga limpio. Si encuentra que necesita cambiar la venda más de tres veces por día debido al exceso de líquido que sale de la incisión, llame a su cirujano cardiotorácico. También podría tener la sensación de hormigueo y más sensibilidad alrededor de su incisión a medida que se sana.

Puede ducharse, pero no haga baños de inmersión. Aplique jabón y agua suavemente sobre su incisión y seque el área utilizando palmaditas. Si el champú o acondicionador tocan la herida, simplemente enjuáguela. Luego de una ducha, seque la herida apoyando, envés de raspando, contra la herida. No se meta en una pileta o en una bañera de hidromasajes hasta que sus heridas se sanen completamente. Remojar el tejido que se está sanando podría introducir bacterias del agua hacia adentro de su incisión. Puede llevar de 4 a 6 semanas para que su incisión se sane completamente.

 

Cuando llamar a su médico

Su primera consulta luego de la cirugía será 1-3 semanas después de dejar el hospital. Durante esta consulta, su médico conversará detalladamente con usted sobre los resultados de patología. Sin embargo, no espere para llamar al consultorio de su cirujano cardiotorácico si tiene cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Hinchazón, enrojecimiento, o drenaje excesivo alrededor del sitio de su incisión
  • Dolor que no mejora con sus medicamentos
  • Náuseas o vómitos frecuentes
  • Dolor cuando orina
  • No poder ir de cuerpo durante 4 días
  • Fiebre de 101°F o más alta
  • Dolor o hinchazón en sus piernas o tobillos
  • Sarpullido en la piel

Los siguientes síntomas son emergencias, así que llame al 911 o tenga a alguien que lo pueda llevar a la sala de emergencias más próxima, si está presentando:

  • Dolor de cabeza grave o dolor abdominal
  • Dolor repentino y agudo en su pecho
  • Tos con sangre roja brillante
  • Adormecimiento o debilidad repentinas en sus brazos y piernas
  • Falta de aliento que no se alivia con el descanso
  • Latido del corazón acelerado
  • Desmayo

 

Para más información, lea el blog, “Lo que los pacientes deben saber acerca de la vida luego de la cirugía para el cáncer de pulmón” por Leah M. Backhus, MD.

Lea más sobre el Cáncer de pulmón

 

Revisado por: Robbin G. Cohen, MD
October 2018