Antes de la cirugía de cáncer de pulmón

Resumen general

Luego de haber sido diagnosticado con cáncer de pulmón, probablemente haya conversado con su equipo médico sobre sus opciones médicas.

Si sus médicos recomiendan una cirugía, usted se entrevistará con un cirujano cardiotorácico antes de la operación. Él/ella describirá el procedimiento quirúrgico, los enfoques e incisiones quirúrgicas, los riesgos y los beneficios, y otras opciones posibles. 

Cuanto más sepa de su operación y sobre qué esperar antes, durante, y después, más fácil será su recuperación. No dude en hacer preguntas, de manera tal que pueda sentirse seguro con respecto a sus decisiones a la hora de entrar a la operación. Tome muchos apuntes, y considere la opción de llevar a un amigo o un pariente a la consulta, ya que lo podría ayudar a recordar ciertos detalles. 

Pruebas preoperatorias

Pruebas preoperatorias

Antes de una operación, podría ser necesario hacerle exámenes para ayudar al cirujano a tomar decisiones con respecto a sus riesgos, a las opciones de anestesia, y para manejar su recuperación. Además de los exámenes de sangre y orina, estos exámenes podrían incluir:

  • Rayos X: este examen no invasivo, indoloro podría revelar manchas (nódulos) u otras áreas anormales en sus pulmones y sus vías aéreas.
  • Examen de función pulmonar: este examen mide cuan bien puede respirar y cuan eficiente son sus pulmones para llevar oxígeno hacia su torrente sanguíneo. Ayudará a su cirujano a determinar si usted puede tolerar que le extirpen parte de sus pulmones.
  • Exploración por tomografía computarizada (TAC): la exploración por TC (algunas veces denominada “exploración por TAC” utiliza rayos X para crear una imagen tridimensional del interior de su cuerpo. Las imágenes por TC proporcionan más detalles sobre el tamaño y la ubicación de anormalidades encontradas en un examen regular de rayos X.
  • Exploración por tomografía de emisión de positrones (PET): se podría ordenar una exploración por PET para ayudar a determinar si su cáncer se ha diseminado o no. Le darán un azúcar radioactivo que se acumula en áreas de su cuerpo que tienen un nivel metabólico elevado.
  • Resonancia magnética nuclear (RMN): la RMN utiliza un campo magnético, ondas de radio, y una computadora para producir imágenes detalladas del interior de su cuerpo.

Para más información sobre estas pruebas visite nuestra página sobre pruebas comunes de diagnóstico.

Su médico también podría querer una muestra de tejido (biopsia) antes o durante su cirugía para poder examinarla de forma más exhaustiva. Se podrían obtener muestras de tejidos a través de cualquiera de los siguientes procedimientos:

  • Broncoscopia: un tubo delgado, flexible, que contiene una cámara de video muy pequeña (broncoscopio) que se pasa a través de su nariz o boca y luego por su tráquea hacia el interior de sus pulmones. La cámara le permite al médico, por lo general un neumólogo o un cirujano cardiotorácico, ver adentro de sus pasajes aéreos, de donde se pueden tomar muestras de líquidos y tejidos.
  • Biopsia guiada por aguja fina: utilizando ondas sonoras (ultrasonido) o la guía por TC, se inserta una aguja delgada a través de la pared de su tórax para extirpar un poco de tejido pulmonar.
  • Ultrasonido endobronquial: se utiliza un broncoscopio con una sonda a base de ondas sonoras para visualizar la pared de las vías respiratorias y las estructuras circundantes, de manera tal que un neumólogo o cirujano cardiotorácico pueda ubicar y ver masas y ganglios linfáticos. A continuación, se utilizan agujas para obtener muestras de tejidos.
  • Mediastinoscopia: se inserta un tubo (mediastinoscopio) especialmente diseñado a través de una pequeña incisión que se hace arriba a de costado del esternón, de manera tal que se pueda extirpar tejido.
  • Toracoscopia: se inserta un tubo angosto con un espejo y una cámara (toracoscopio) a través de una pequeña incisión en la capa interior del tórax (pleura) para inspeccionar y hacer una biopsia de la pleura.

 

Preparándose para su cirugía

Preparándose para su cirugía

Deje de fumar: lo más importante que puede hacer para ayudar a asegurar una cirugía exitosa es dejar de fumar. El fumar puede causar problemas durante y después de su cirugía de varias formas; aprenda más del Dr. Rishindra Reddy en su entrada de blog, “Por qué no se pueden mezclar la cirugía con el fumar!”. A pesar de que, idealmente, le convendría dejar de fumar permanentemente, el dejar al menos 4-6 semanas antes de la cirugía y el permanecer sin fumar durante 4 semanas luego de la cirugía puede reducir sus probabilidades de complicaciones en la herida en un 50%.

Haga un plan de medicamentos: hable con su médico sobre si necesitará dejar de tomar ciertos medicamentos antes o luego de la cirugía. Algunos medicamentos pueden interferir con su cirugía y recuperación. Esto es particularmente cierto si usted está tomando anticoagulantes, tales como la warfarina (Coumadin) o clopidogrel (Plavix). Haga una lista de todos los medicamentos que esté tomando de forma regular, incluyendo medicamentos bajo receta y sin receta, vitaminas, suplementos, y hierbas. Si sufre de diabetes, pregunte sobre un plan para manejar su insulina durante el día de su cirugía, ya que no podrá comer. Algunos programas tienen programas de recuperación rápida que involucran la ingestión de medicamentos para el dolor y de preparados líquidos antes de la cirugía. Su cirujano o alguien del consultorio le dará instrucciones específicas con respecto a estos tipos de estrategias.

Haga los arreglos necesarios para su regreso al hogar: organice de antemano un plan para su transporte a casa, y para obtener ayuda cuando vuelva a su casa. ¿Quién puede ayudarlo a vestirse, acostarse y levantarse de la cama, y con las tareas del hogar? ¿Hay alguien que pueda prepararle comidas y hacer las compras para usted? ¿Quién lo llevará a sus consultas con el médico? Usted no podrá levantar ningún objeto pesado durante un periodo de hasta seis meses.

Ejercicios físicos: si actualmente hace ejercicios físicos, sigua haciéndolos hasta el día de su cirugía, y si no está haciendo ejercicios, considere la posibilidad de comenzar un plan diario de ejercicios físicos luego de hablar con su médico. Si su médico lo aprueba, trate de comenzar a ejercitarse al menos 2 veces por semana antes de su operación. Los ejercicios aeróbicos pueden mejorar su capacidad para respirar y fortalecer sus músculos pulmonares. El caminar o andar en bicicleta son muy buenas opciones. Trate de hacerlo durante 30 minutos por día.

Coma una dieta saludable: coma una dieta sana, bien balanceada antes de su cirugía. No coma comidas pesadas la noche anterior a su operación. Hable con su doctor o enfermero sobre una consulta con un dietólogo.

Designe una persona para que pueda tomar decisiones por usted: asegúrese de designar a alguien de su familia que pueda tomar decisiones sobre sus cuidados en el caso de que usted no pueda. Discuta su historia médica con quien usted haya designado, de manera tal que él o ella estén al tanto de cualquier alergia o condiciones previas que pudieran afectar su cirugía. También es importante conversar sobre qué sucederá si usted tiene una complicación durante o después de la cirugía, de manera que se sepa cuáles son sus deseos.

Aprenda más sobre cómo prepararse para el Día de su cirugía para el cáncer de pulmón.

 

Revisado por: Robbin G. Cohen, MD
October 2018