¿Debería hacerme un estudio de detección temprana del cáncer de pulmón?

Resumen general

Por Brendon M. Stiles, MD

August 23, 2019

Artículo

Detrás de una pregunta que parece tan simple: «¿Debería hacerme un estudio de detección temprana del cáncer de pulmón?,” yace un debate contencioso.

Para muchos pacientes y defensores la respuesta parecería ser un simple y resonante «¡sí!» Después de todo, el cáncer de pulmón es, de por si, el cáncer letal más común. Se lleva más vidas que los cánceres de seno, colon y próstata combinados, para los cuales ya existen pruebas de detección temprana. A diferencia de los pacientes con esos cánceres, la mayoría de los pacientes con cáncer de pulmón son diagnosticados en el estadio IV de la enfermedad metastásica, una clara demostración de la gran necesidad que existe de poder detectarlo de forma temprana. 

El Estudio Nacional del Cáncer de Pulmón (NLST) mostró en el 2011 que la utilización de tomografía computarizada de baja dosis (LDCT, por sus siglas en inglés) para evaluar pacientes con un historial importante de fumar resultó en un 20% de la reducción de las muertes por cáncer de pulmón, cuando se lo compara con la detección a base de radiografías del pecho (CXR, por sus siglas en inglés).

Por lo tanto, parecería ser que «no hay mucho que pensar» cuando se trata de la detección temprana del cáncer de pulmón, ya que está avalada por sólidas investigaciones clínicas y recomendaciones gubernametales que han sido consideradas cuidadosamente.

¿Porqué, entonces, las tasas de detección temprana del cáncer de pulmón para pacientes que califican aún se mantienen en menos del 10%, y por qué muchos médicos aún dudan ante la idea de enviar a sus pacientes a hacerse una detección por LDCT?

Las respuestas a estas preguntas son complejas debido a que algunas reacciones están basadas en malentendidos, mientras que otras están basadas en el miedo.

Se podrían salvar 100.000 vidas
Parte de la confusión podría deberse a que el 20% de reducción en la mortalidad por cáncer de pulmón es una reducción relativa, en vez de absoluta. La comparación numérica real era de 1,33% versus 1,66% para los grupos pertenecientes a LDCT y CXR, respectivamente en el NLST, que suena mucho menos excitante que la reducción relativa del 20%. Sin embargo, los posibles beneficios sociales, aplicados a la totalidad de la población, con respecto al riesgo son inmensos.

Los investigadores han estimado que si las tasas de detección temprana de cáncer de pulmón se acercaran a un 75% de los pacientes que califican (comparable a las tasas de la detección temprana para los cánceres de seno y de cuello uterino), más de 100.000 muertes por cáncer de pulmón podrían ser evitadas para el 2030.


Posibilidad de sobrediagnóstico, reducción de falsos positivos
El estudio inicial NLST estimó que el 18,5% de los cánceres de pulmón detectados por el LDCT fueron «sobrediagnosticados» luego de 6,4 años de seguimiento. En otras palabras, los cánceres estaban creciendo tan despacio que no hubieran necesitado de tratamiento. Sin embargo, esto no quiere decir que estas lesiones no se pudieran haber transformado en cancerosas en el futuro; estudios previos han estimado que lleva al menos 10 años para que un adenocarcinoma de pulmón se vuelva sintomático.

Para ayudar a reducir la posibilidad, y apaciguar los miedos del sobrediagnóstico ahora se encuentra disponible un nuevo sistema de datos y reporte de imágenes de pulmón (RADS-pulmón). El RADS-pulmón es similar a los sistemas de reporte utilizados para la mamografía. Estandariza recomendaciones y disminuye la confusión durante la interpretación de las imágenes.

El RADS-pulmón también puede ayudar a reducir la tasa de falsos positivos. Esto sucede cuando los nódulos, que tienen una posibilidad extremadamente baja de desarrollarse en un cáncer, son investigados con procedimientos invasivos de biopsias y luego resultan ser benignos. La buena noticia, sin embargo, es que en los pacientes que participaron en el NLST y en los se encontraron nódulos en el pulmón o hallazgos incidentales no tuvieron más ansiedad o una peor calidad de vida que los pacientes cuyos exámenes de detección temprana fueron negativos.


La detección temprana no es dañina
Complicaciones mayores ocurrieron en solamente el 0,06% de los pacientes del NLST con estudios positivos de LDCT pero que últimamente no tenían cáncer.

En mi opinión, los daños del LDCT han sido sensacionalizados por aquellos que se oponen a la detección temprana. Es remarcable que las opiniones escritas por autores prominentes puedan desafiar rigurosamente el beneficio de la supervivencia y la metodología estadística de un estudio grande, aleatorizado y bien desarrollado como lo es el NLST, y que luego no vacilen en citar «daños» que no son directamente atribuibles a, o generados por, el estudio de detección temprana como un hecho definitivo. Esto resulta en folletos y cuadros confusos para los pacientes en los que el daño parece pesar más, o casi igual, que el número de vidas que se salvan. Dicha información ignora el hecho de que la gran mayoría de las complicaciones habían ocurrido en pacientes en los que se había encontrado subsecuentemente que tenían cáncer de pulmón, complicaciones que fueron consecuencia del tratamiento del cáncer, no de la detección en sí misma.

El cáncer de pulmón es tratable
Las tasas de supervivencia para el cáncer en estadios tempranos continúan aumentando e, incluso, los subgrupos de pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón en estadio IV pueden estimar que, con el uso de terapias dirigidas o inmunoterapia, vivirán varios años luego de sus diagnósticos.

Es ciertamente importante para los pacientes entender los beneficios y los aspectos negativos de la detección temprana, pero también deben ser informados sobre dichos conceptos por médicos profesionales que estén ellos mismos informados y que sean imparciales. 

Existe una increíble oportunidad para cambiar la cantidad de muertes y el peso, para los pacientes y para la sociedad, que resulta del diagnóstico del cáncer de pulmón en los últimos estadios. Sin lugar a duda, la detección temprana del cáncer de pulmón facilita el diagnóstico temprano y salva vidas.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de La Sociedad de Cirujanos Torácicos.