Seis mitos comunes sobre la cirugía de corazón

Resumen general

Por Todd K. Rosengart, MD

March 25, 2019

Artículo

A lo largo de los años he tenido pacientes que vinieron a verme con hechos, estadísticas y preocupaciones que habían encontrado en el Internet o escuchado de amigos y familiares. A pesar de que considero que es esencial para cualquiera que éste enfrentando un problema médico el poder recolectar información de una variedad de fuentes confiables, también he notado que existen algunos mitos comunes que tienden a surgir. Voy a aclarar seis de ellos aquí.

1. Sacarán mi corazón de mi pecho para realizar la cirugía.

Es un malentendido común creer que su corazón será sacado de su cuerpo durante la cirugía de corazón. Me alegra poder confirmar que esto realmente no es verdad. La única cirugía de corazón en la que se saca el corazón físicamente del pecho es el trasplante de corazón. La mayoría de los procedimientos del corazón se pueden completar incluso con técnicas mínimamente invasivas, o sea, menos cicatrices y recuperación más rápida.

 

2. La cirugía de corazón me causará un derrame cerebral o dañará mi función cerebral.

Afortunadamente, esto es mucho más inusual hoy en día que en el pasado. A pesar de que reportes médicos viejos citan una alta ocurrencia de derrames y daño cerebral luego de la cirugía a corazón abierto, las mejoras producidas en las técnicas quirúrgicas han reducido significativamente estos riesgos. Sin embargo, siempre es mejor discutir su condición médica específica con su médico antes de la cirugía. Las complicaciones post-operatorias son siempre posibles, pero el riesgo en particular de derrame y daño cerebral luego de la cirugía a corazón abierto es mucho más bajo de lo que solía ser.

 

3. La cirugía robótica es mejor.

No necesariamente. Primero, entendamos qué es en realidad la cirugía robótica. La cirugía robótica es una cirugía mínimamente invasiva que utiliza cortes muy pequeños para entrar en el pecho y herramientas robóticas diminutas para realizar los procedimientos. A pesar de que existen varios beneficios con respecto a la cirugía robótica, es generalmente más cara que la cirugía mínimamente invasiva realizada por un cirujano y no es necesaria para obtener el mismo tipo de resultados.

 

4. No podré manejar o reanudar mis actividades normales durante las seis semanas siguientes a la cirugía.

Esto no es verdad. A pesar de que el proceso de sanación lleva un largo tiempo luego de la cirugía, usted debería estar de pie y caminando aproximadamente el día siguiente a la cirugía, y debería estar resumiendo actividades livianas cuando vuelva a su casa, entre 3 a 5 días luego de la cirugía. Generalmente, recomendamos al menos 2 semanas antes de llevar a cabo actividades más intensas como manejar. El aspecto más importante de la recuperación de una cirugía de corazón es el ser paciente con usted mismo, entendiendo que llevará tiempo antes de que pueda sentir que ha vuelto al 100% de su capacidad normal. Manténgase en contacto con su médico y haga preguntas durante el proceso para asegurarse de que esté yendo por buen camino.

 

5. La angioplastia es más segura que la cirugía de baipás.

Antes de explicar este mito, intentemos entender de qué se tratan estos dos procedimientos.

La angioplastia es un procedimiento mínimamente invasivo que abre las arterias  que se encuentran obstruidas alrededor del corazón. Para ayudar a que la sangre fluya nuevamente, se inserta un diminuto balón desinflado adentro del vaso y luego se lo infla para abrir el pasaje. Generalmente, durante el procedimiento se coloca un stent que mantiene la abertura.

La cirugía de injerto baipás de arterias coronarias (CABG) o cirugía baipás es un procedimiento en el que el cirujano agarra un vaso de otra parte del cuerpo (del pecho o la pierna) y luego lo inserta por delante y por detrás de la arteria bloqueada. Esto permite que la sangre “esquive” la obstrucción y fluya hacia el músculo cardíaco.

Si bien es verdad que la angioplastia tiene un tiempo de recuperación más rápido y que requiere de incisiones más pequeñas que la cirugía de baipás, los pacientes a los que inicialmente se les hace solamente una angioplastia usualmente terminan necesitando más procedimientos más adelante (generalmente otra angioplastia o una CABG). Por lo tanto, en algunos casos, podría ser mejor hacer una CABG primero.

Con respecto a la seguridad, los resultados iniciales de la angioplastia vs. la cirugía de baipás son comparables. Estudios clínicos bien conocidos tales como el estudio clínico SYNTAX (2008) y el estudio clínico BEST (2015) proveen una ventaja para las personas que tienen un riesgo alto de desarrollar más bloqueos o que tienen otras complicaciones tales como la diabetes.

 

6. La TAVR es mejor que la cirugía de válvulas.

De nuevo, tratemos primero de entender cuestiones básicas sobre estos dos procedimientos.

El reemplazo de válvula aórtica con transcatéter (TAVR) es un procedimiento mínimamente invasivo en el cual una válvula dañada del corazón es reemplazada por una válvula de otra parte del cuerpo (generalmente la arteria femoral de la pierna) utilizando un catéter. En este procedimiento, la válvula dañada no se extirpa. La nueva válvula simplemente se encarga del trabajo de controlar el flujo sanguíneo. La TAVR es un procedimiento rápido con una recuperación relativamente fácil.

En una cirugía de válvula, una válvula dañada es reparada o reemplazada utilizando una válvula mecánica proveniente de un animal o que ha sido producida a partir de tejido del corazón humano. Dependiendo de las necesidades específicas del paciente, existen varios tipos diferentes de cirugías de válvula que se encuentran disponibles. Generalmente, la cirugía de válvula es más difícil que la TAVR, pero ha demostrado ser segura, durable, y efectiva a lo largo del tiempo.

Actualmente, se recomienda la TAVR solamente para pacientes de riesgo intermedio a alto, tales como las personas que tienen más de 80 años de edad o aquellas con condiciones médicas pre-existentes. Para los pacientes de bajo riesgo, la cirugía de válvula es actualmente considerada la mejor opción debido a su comprobada confiabilidad y sus buenos resultados.

Se están llevando a cabo varios estudios clínicos claves (PARTNERS 3 y CorValve Low Risk) para ayudar a apoyar el movimiento que está tratando de que se apruebe la TAVR para los pacientes de bajo riesgo. Sin embargo, por ahora, la cirugía de válvula sigue siendo el mejor procedimiento para los pacientes de bajo riesgo, siendo la durabilidad y los resultados a largo plazo los factores principales que se cuestionan con respecto a la TAVR.

 

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de La Sociedad de Cirujanos Torácicos.