Lo que usted necesita saber sobre la fibrilación auricular (Afib)

Resumen general

Por James R. Edgerton, MD, FACC, FACS, FHRS

5 de septiembre del 2019
Publicado originalmente el 21 de octubre del 2016

Artículo


La fibrilación auricular (Afib, por sus siglas en inglés) afecta a millones de estadounidenses de todo tipo. La Afib es un problema del bombeo de las cámaras superiores del corazón (aurículas). Las posibilidades de tener Afib aumentan con la edad, y puede ocurrir sola (Afib sola) o en combinación con otro problema cardíaco (Afib concomitante), como por ejemplo una válvula con fuga. Las personas pueden tener Afib continua (generalmente denominada Afib persistente) o Afib intermitente (denominada Afib paroxística). El tratamiento es individualizado, dirigido a las necesidades específicas de cada paciente.

Para tener una acción bombeadora eficiente, todas las células musculares microscópicas individuales de la cámara se deben contraer al mismo tiempo. Esto es lo que sucede durante el rítmo cardíaco normal y resulta en el bombeo activo de la sangre desde las cámaras superiores hacia las cámaras inferiores (los ventrículos). Durante la Afib, las células musculares se contraen individualmente y de forma aleatoria, causando aurículas temblorosas sin bombeo activo en las aurículas. Dentro de las aurículas, la sangre fluye lentamente y se estanca, por lo que se pueden formar coágulos sanguíneos.

 

Varios problemas pueden estar asociados con la Afib: 

  • Si se la deja sin tratar, la Afib puede resultar en un ritmo cardíaco muy rápido porque las señales eléctricas están siendo pasadas constantemente hacia las cámaras inferiores. Muchas personas con un ritmo cardíaco rápido se sienten mal y podrían tener una sensación vaga de muerte inminente.
  • Cuando las cámaras bombeadoras inferiores se contraen muy rápido, no tienen suficiente tiempo para llenarse de sangre entre cada contracción, y así el corazón podría no bombear cantidades adecuadas de sangre. Esto puede llevar a que se sienta fácilmente cansado y a un estado general de falta de energía. El problema de un latido de corazón muy rápido que causa un llenado inadecuado de las cámaras inferiores puede empeorar con la pérdida de la fuerza de contracción de las cámaras superiores. Cuando las aurículas están fibrilando, o temblando, la cantidad de sangre que el corazón está bombeando se puede reducir en hasta un 40%.
  • La Afib puede causar un derrame cerebral. Esto sucede porque las aurículas no se están contrayendo y la sangre se estanca, y se pueden formar coágulos. En el 90% los casos, los coágulos se forman en el apéndice auricular (saco pequeño con forma de oreja que se encuentra en la pared muscular de la aurícula). Si estos coágulos se desprenden, pueden ir hacia el cerebro, bloqueando el flujo sanguíneo y causando un derrame cerebral.

Copyright: glopphy/123RF Stock Photo

Existen varias formas de tratar la Afib:

  1. Por lo general, se puede restaurar el ritmo cardíaco utilizando medicamentos. A veces, podría ser necesario un shock eléctrico para reestablecer un ritmo normal. Incluso luego de estos tratamientos, algunas personas revierten denuevo hacia una fibrilación auricular, y se requiere de otro tratamiento o procedimiento.
  2. Existe otra terapia a base de medicamentos denominada control del ritmo y anticoagulación. No está orientada a restaurar el ritmo normal. Su objetivo es reducir el ritmo cardíaco con medicamentos y prevenir los derrames cerebrales con anticoagulantes (generalmente warfarina). Esta terapia es adecuada para algunos pacientes. Sin embargo, otras personas podrían continuar sintiéndose mal bajo la terapia de control del ritmo y anticoagulación.
  3. La clásica operación Maze se basa en el hecho de que las ondas eléctricas en el corazón no pueden atravesar cicatrices. Durante la Maze clásica, se hacen en lugares precisos varias cicatrices en las cámaras superiores del corazón. Las ondas de contracción entonces se mueven a través del “maze” en una forma organizada, en vez de caótica. Es como si las cicatrices canalizaran el flujo de la electricidad. A pesar de que esta operación es altamente exitosa (alrededor del 95%), involucra la apertura del pecho, colocando al paciente en una máquina corazón-pulmón, y deteniendo el corazón. La operación Maze podría ser adecuada para personas que tienen otro problema cardíaco que también requiere de una operación, pero es generalmente menos adecuada para el caso de la Afib sola.
  4. Otro tratamiento para la Afib es la ablación por catéter. Generalmente llevada a cabo por un electrofisiólogo, se pasa un catéter hasta el corazón desde la pierna. Entra en la aurícula derecha y se mueve hacia la aurícula izquierda a través de un hueco hecho en la pared que se encuentra entre las aurículas derecha e izquierda. Luego, bajo la guía de rayos X, se hacen una serie de quemaduras en la aurícula izquierda para bloquear los caminos de conducción anormales y restaurar el ritmo normal. La tasa de éxito depende de si la Afib es continua o intermitente, pero es más baja que la de la operación Maze.
  5. Un tratamiento quirúrgico nuevo, menos invasivo para la Afib, es la ablación totalmente toracoscópica. Esta operación es realizada por un cirujano, a pecho cerrado, utilizando endoscopio, puertos y pequeñas incisiones entre las costillas. Debido a que las venas pulmonares generalmente son la fuente de las pulsaciones tempranas que causan la Afib, las venas son aisladas eléctricamente haciendo una cicatriz a su alrededor. Si un paciente tiene Afib continua, se hacen lineas de ablación adicionales. El apéndice de la aurícula izquierda es la fuente de coágulos sanguíneos que causan más del 90% de los ataques cerebrales, así que se lo cierra o se lo saca. Estas técnicas resultan en una tasa de cura de hasta un 86% para el caso de la Afib intermitente.
  6. Un procedimiento aún más nuevo, la “Ablación Híbrida”, está siendo utilizado por primera vez en unos pocos centros. Este procedimiento combina la ablación toracoscópica con la ablación por catéter.

Aprenda más acerca de los trastornos del ritmo cardíaco.

Video: Opciones de tratamiento para la fibrilación auricular - El Dr. James Edgerton en una consulta sobre el tratamiento de la Afib con un paciente

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de La Sociedad de Cirujanos Torácicos.