Como equilibramos la maternidad con la cirugía cardiotorácica

Resumen general

Por Mara Antonoff, MD, FACS, y Leah Backhus, MD, MPH, FACS

Artículo

En los últimos años, las mujeres han pasado gradualmente a formar una parte más grande de las clases en las escuelas de medicina y, en la actualidad, la mayoría de las escuelas de medicina en los Estados Unidos tienen una proporción bastante equilibrada de estudiantes hombres y mujeres. Sin embargo, las mujeres siguen estando subrepresentadas en ciertas especialidades, particularmente en la cirugía. La cirugía cardiotorácica (CT) es un ejemplo bastante extremo que cuenta con aproximadamente un 5% de cirujanas practicantes.

A pesar de que aún somos una pequeña minoría de cirujanas en nuestra área, debemos reconocer que se han producido grandes avances durante las tres últimas décadas en términos de la creación de un espacio para las mujeres en la cirugía CT. A medida que nuestro campo ha evolucionado, hemos experimentado mayor apoyo, aliento y oportunidades. Las mujeres están lentamente encontrando su paso hacia posiciones de liderazgo y dándole el ejemplo a las jóvenes en entrenamiento interesadas en la especialidad. Estamos seguras de que el futuro será brillante, incluso para mujeres como nosotras que elegimos ser cirujanas y madres.

Mara Antonoff, MD, FACS Mara Antonoff, MD, FACS

Seamos honestas: ser madre es un trabajo duro y, a veces, es un reto más grande que nuestros “trabajos diarios” como cirujanas. A pesar de que los retos de ser madre no son exclusivos de las mujeres cirujanas CT, existen muchos paralelismos que en realidad complementan estos dos roles importantes. El cuidado de los niños es un trabajo de 24 horas, sin vacaciones (o al menos en raras ocasiones). Cuidamos de nuestros niños cuando están enfermos, los alentamos cuando necesitan aliento, y anticipamos los problemas por venir para prepararlos para el desastre.

En nuestras casas, a menudo se considera que somos las que “arreglan” las cosas. Nuestra constitución interna y los años de entrenamiento y responsabilidad afloran de forma natural siempre que hay un problema. Las cirujanas CT están entrenadas para prepararse para cualquier posible contingencia, para evitar la desgracia, pero frente a la adversidad respondemos con acciones. Somos las que toman la iniciativa y las que se encargan de situaciones desesperanzadas y caóticas (no obstante cada tanto nos puede desbaratar un bebé con cólicos a las 3 a. m.). Por lo tanto, la mayoría de nosotras consideramos que nuestro entrenamiento profesional es, de muchas formas, muy valioso para la maternidad.

Leah Backhus, MD, MPH, FACS Leah Backhus, MD, MPH, FACS

No importa cuánto intentemos ponernos nuestras capas virtuales debajo de nuestros delantales blancos o de nuestros ambos azules para ser la Mujer Maravilla todos los días, la realidad es más dura. Las cirujanas CT trabajan muchas horas con pacientes que también requieren de cuidados las 24 horas. El equilibrar las necesidades de nuestros pacientes con las de nuestra familia (e insertando nuestras propias necesidades por allí, en alguna parte) podría ser extremadamente desafiante, pero es definitivamente posible. Lo hacemos en forma diaria: paso a paso. ¡Pero principalmente lo hacemos con muchísima ayuda! Tenemos esposos, miembros de la familia, personal de apoyo, servicios profesionales y nuestros amorosos niños que observan cada uno de nuestros movimientos y que están creciendo entendiendo que el trabajo que hacemos es de mucha importancia para muchos.

A pesar de los desafíos que representa ser madres y cirujanas CT, creemos firmemente que el llevar simultáneamente estos dos títulos no es solamente posible, sino que es también enormemente gratificante. Creemos que nuestras experiencias durante la carrera moldean la forma en que actuamos como madres para nuestros hijos, y con suerte les damos el ejemplo de lo que significa trabajar para alcanzar un objetivo y ayudar a otros. De la misma forma, esperamos que nuestros pacientes valoren las características que hemos adquirido a través de nuestras experiencias como madres.

Beneficios para los pacientes

Como cualquier padre lo sabe, existen ciertas habilidades que todos aprendemos a través de nuestras experiencias con los niños. Somos exitosas como madres a medida que practicamos la paciencia, la tolerancia, la ternura, la calidez, y una capacidad para comunicarnos con otros que podrían no compartir nuestros conocimientos. 

La maternidad mejora nuestra habilidad para las multitareas y nuestra habilidad para mantener la calma bajo presión, que es particularmente útil para los cirujanos que realizan operaciones difíciles. Es más, la maternidad nos permite apreciar la enorme importancia de la familia durante los tiempos de enfermedad. A veces, los pacientes nos preguntan sobre nuestras familias y podrían cruzarse con uno de nuestros hijos durante una de las relajadas rotaciones de los sábados. Pensamos que de alguna forma esto ayuda a los pacientes a sentirse más conectados con nosotras y, en realidad, fortalece la conexión entre el médico y el paciente.

Mara Antonoff MD with Mike, Eliana (10), Sam (8), Benjamin (2), and Adeline (3 weeks)Mara Antonoff MD con Mike, Eliana (10), Sam (8), Benjamin (2), y Adeline (3 weeks)

Consejos para las futuras cirujanas CT

Para cualquiera que esté interesada en seguir nuestros pasos como madres y como cirujanas CT, aquí les dejo algunas lecciones que hemos aprendido a lo largo del camino:

  • No tenga miedo de aceptar ayuda en casa. ¡La necesitará! Por supuesto, el elegir la pareja adecuada es imperativo; el tener una pareja comprensiva y comprometida ayuda muchísimo. Pero, al mismo tiempo, no espere que su pareja lo haga todo. Podría tener que dejar algunas cosas de lado o derivar tareas hogareñas cuando sea posible.
  • Mantenga la comunicación con su hijos y muéstreles que son muy importantes para usted. Va a ser inevitable que pierda algunos eventos importantes. Cuando se pierda de alguna cosa, encuentre la forma de hacer sentir a sus hijos que son especiales. Priorice los eventos que se “deben hacer” y no pierda tiempo en las tareas o eventos de sus niños que nos les interesan a ellos.
  • Si tiene que elegir entre el trabajo y la familia, explíqueselo a sus niños. Incluso si son muy chicos, ellos la entenderán y estarán orgullosos de usted, eventualmente. Habrán oportunidades en las que no entiendan, pero lo entenderán en algún momento. 
  • ¡Encuentre un grupo de apoyo! No se puede pasar por alto esto. Si hay mujeres cirujanas en su institución que le puedan brindar apoyo, estaría bárbaro. Pero debido a la falta de mujeres en nuestro campo, no siempre se encuentran mentores del mismo sexo en forma local. Busque otras formas de conectarse con mujeres cirujanas. También es imperativo que se relacione con los padres de los amigos de sus hijos que le podrían dar una mano.
  • Recuerde que todas las madres se sienten culpables y que todos los cirujanos pierden el sueño por las noches debido a sus pacientes. Experimentará estas dos emociones. El evitar la maternidad no la absolverá de la culpa, ni tampoco lo hará el ser una madre de tiempo completo.
  • Acepte el hecho de que hay subidas y bajadas, y que cuando las cosas no funcionan bien en el trabajo, probablemente su vida en casa se verá afectada y viceversa. Pero es importante recordar que es normal que cada tanto todas las cosas se compliquen juntas, y también que se mejoren de golpe todas juntas. Simplemente sea fuerte durante los momentos difíciles y busque apoyo cuando lo necesite. 
  • Sepa que sus mentores no necesariamente serán mujeres o cirujanas. Sus colegas hombres pueden ser un apoyo increíble, así que no tenga miedo de aceptar sus ofrecimientos de ayuda también. La mayoría de ellos también tienen seres queridos y niños, y también tienen una opinión valiosa sobre estas cuestiones; así que ¡no los descarte!

Leah Backhus MD, MPH, with Jeff, Sydney (12), and Ryan (11)Leah Backhus MD, MPH, con Jeff, Sydney (12), y Ryan (11)

Más importante, no se olvide de tomarse tiempo para usted misma. Puede que no tenga mucho tiempo para cuidarse a usted misma, pero encuentre la forma de hacer lugar para esto dentro de su rutina.

No existe ninguna escala gigante con la que se pueda medir la calidad de su “trabajo como madre”. Nuestro objetivo es simple: producir adultos felices y equilibrados. Los niños son flexibles, pero no son duros como las uñas. Ellos necesitan que bajemos los decibeles y que nos concentremos. Debemos escucharlos y amarlos de la forma que solamente sus madres pueden amarlos. Y como resulta ser que sus madres son cirujanas CT, sus infancias estarán moldeadas por experiencias únicas como rotaciones por la ICU, el “jugar” en un robot quirúrgico, el aprender como suturar, el viajar alrededor del mundo a conferencias quirúrgicas, el conocer gente nueva, el especializarse en llamadas por FaceTime mientras papá prepara uno de sus especialidades culinarias. Ah, y, por supuesto, todo esto se amplifica sabiendo que su madre es una Cirujana de primera.