¿En qué consiste la recuperación acelerada para la cirugía torácica, y porqué debería importarle a los pacientes?

Resumen general

Por Linda W. Martin, MD, MPH, y Reza J. Mehran, MD

Artículo

 

¿Qué es la recuperación acelerada?

La cirugía le causa a los pacientes estrés a nivel psicológico y físico, especialmente cuando ésta relacionada con un diagnóstico de cáncer. El cáncer de pulmón afecta a más de 230.000 estadounidenses cada año, y cuando el cáncer es operable, la cirugía es la mejor opción para la cura. Desafortunadamente, las incisiones requeridas para extirpar un cáncer de pulmón pueden resultar muy dolorosas. Esto puede hacer que el respirar profundamente, el toser, y el volver a caminar sea más difícil. Los esfuerzos para minimizar este estrés y dolor, y hacer que el paciente vuelva a funcionar normalmente lo antes posible son el objetivo principal de un programa de recuperación acelerado para los pacientes con cirugía de pulmón.

La idea de una recuperación acelerada ha existido durante los últimos 15-20 años. Se originó en Europa y fue utilizada por primera vez luego de una cirugía abdominal, como por ejemplo la extirpación de cáncer de colon. La recuperación acelerada está basada en conceptos tales como:

  • Dejar que los pacientes coman y beban más cerca del horario la cirugía
  • Comiencen a comer lo antes posible luego de la cirugía
  • Minimizar los líquidos IV para evitar la hinchazón de los órganos
  • Mantener una temperatura corporal adecuada antes, durante, y luego de la cirugía
  • Hacer que los pacientes pueden caminar y moverse lo antes posible luego la cirugía
  • Minimizar el uso de tubos y drenajes, y la remoción de los mismos lo antes posible

Además, la recuperación acelerada implica encontrar estrategias para prevenir y tratar el dolor mediante la utilización de medicamentos que tengan la menor cantidad de efectos secundarios. Esto incluye el evitar el uso de medicamentos fuertes, de tipo narcótico, que tienen efectos secundarios desagradables y potencialmente peligrosos. Algunos de los efectos secundarios son náuseas, estreñimiento, la sensación de estar «mareado» o somnoliento, picazón, y pérdida del apetito. Los pacientes que toman estos medicamentos también están en riesgo de desarrollar una adicción. Esto no sucede frecuentemente, pero los médicos y las enfermeras le prestan mucha atención para ayudar a prevenir que esto no les suceda a sus pacientes. 

 

Educación de los pacientes y participación en el proceso

Los protocolos de recuperación acelerada han hecho que los médicos y enfermeros «reconsideren los métodos vigentes“, o sea, que miren hacia el pasado y reevalúen varios de los aspectos relacionados con los cuidados quirúrgicos del paciente. La mayor parte de la recuperación acelerada se centra en la educación del paciente con respecto a qué esperar de cada paso del proceso quirúrgico; desde las consultas en la clínica y las opciones de tratamiento hasta las internaciones y las consultas de seguimiento. El establecer y el lograr los objetivos de la recuperación es importante. La idea es involucrar y motivar a los pacientes para que atraviesen sus procedimientos quirúrgicos y la recuperación de la forma más suave posible. Los médicos y enfermeros hacen todos los esfuerzos necesarios para ayudar a los pacientes a que se levanten y salgan de la cama, mediante la remoción de los tubos, cánulas, y líquidos IV, como así también evitando el uso de medicinas que podrían causar adormecimiento o náusea. 

 

¿Porqué es importante para los pacientes?

Las instituciones que desarrollan programas de recuperación acelerada están más centradas en el paciente. Esto significa que concentran una gran parte de la atención en cómo ayudar a los pacientes para que tengan los mejores resultados luego de la cirugía. Las revisiones continuas para evaluar cuán bien está funcionando el programa ayudan a diseñar los ajustes y mejoras al programa. Muchos estudios han demostrado que los pacientes en los programas de recuperación acelerada tienen mejores resultados, incluyendo tiempo más rápido de recuperación, menos complicaciones, y una probabilidad más baja de tener que ser internados en el hospital nuevamente luego de haber vuelto a sus hogares. Algunos programas también han demostrado que los pacientes en los programas de recuperación acelerada utilizan menos medicamentos narcóticos, y sin embargo sufren de la misma cantidad o menos dolor que con los enfoques tradicionales.

La última razón, y probablemente la más importante, para considerar el hacerse la cirugía en un hospital que ofrece recuperación acelerada para la cirugía torácica, es que podría afectar los resultados obtenidos para el tratamiento del cáncer. De hecho, podría incluso resultar en una mejor oportunidad de combatir el cáncer. Los pacientes que se recuperan y sienten que han vuelto a la vida normal más rápidamente tienen una mayor probabilidad de recibir quimioterapia y radiación a tiempo (si es que han sido prescritas como parte de su tratamiento para el cáncer). Además, es probable que estos pacientes sean capaces de tolerar la dosis completa de tratamiento recomendada. Se están realizando actualmente más investigaciones centradas en el posible impacto y los beneficios de los programas de recuperación acelerada. 

 

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de La Sociedad de Cirujanos Torácicos.