Tumores de la pared torácica

Resumen general

La cavidad torácica (que aloja los pulmones, el corazón, y otras partes vitales del cuerpo) es una caja de huesos y músculos enmarcada por el esternón, la columna vertebral, y las costillas. La cavidad torácica proporciona una protección rígida para su corazón, pulmones, e hígado, pero además es flexible para ayudar durante la respiración. Está compuesta de estructuras que incluyen las costillas, el diafragma, y el abdomen. Al igual que otras partes de su cuerpo, su pared torácica es susceptible a los tumores.

Las células son los ladrillos que construyen los tejidos y órganos en su cuerpo. Generalmente las células viejas o dañadas se mueren y son reemplazadas por células nuevas. Pero algunas veces, el proceso no funciona y una única célula comienza a crecer descontroladamente hasta que se vuelve una masa de tejido llamada tumor.

Algunas veces, los tumores no son cancerosos (benignos) y no representan una amenaza para la vida; otras veces, los tumores son cancerosos (malignos) y pueden invadir los tejidos aledaños o desparramarse hacia otras áreas del cuerpo. 

Tipos de tumores de la pared torácica

Tipos de tumores de la pared torácica

Los tumores pueden originarse en diferentes  tipos de células, incluyendo las células del hueso, los músculos, y los nervios. Los tumores no cancerosos de la pared torácica son relativamente comunes y se tratan únicamente cuando causan problemas, como por ejemplo dificultad para respirar o dolores. Los tumores cancerosos de la pared torácica son raros y deben ser tratados.

Los tumores no cancerosos incluyen: 

  • el osteocondroma
  • el condroma
  • la displasia fibrosa

Estos tipos de tumores tienden a presentarse en varios miembros de una familia, pero la mayoría de estos tumores no son motivo para alarmarse y, a menudo permanecen sin ser detectados.

Los tumores cancerosos, generalmente son sarcomas que se originan en los tejidos blandos, cartílago, y/o huesos del pecho. Estos tumores cancerosos se dividen en dos grandes grupos, dependiendo de sus orígenes: 

  1. primarios
  2. secundarios

Los tumores primarios comienzan en el pecho. Los tumores secundarios se han diseminado (formado metástasis) hacia otras partes del cuerpo, o se extienden directamente hacia las paredes de la pared torácica desde un cáncer adyacente de seno o de pulmón.

Vea a Jules Lin, MD, explicando más sobre los tumores de la pared del tórax.

 

Causas y Síntomas de los tumores de la pared torácica

Causas y Síntomas de los tumores de la pared torácica

No está claro que causa los tumores de la pared torácica, aunque se cree que la dieta, el estilo de vida, y factores hereditarios podrían tener un rol.

Los tumores de la pared torácica de tejido blando generalmente no causan síntomas hasta que el tumor está avanzado. Los tumores que están hechos de cartílago o hueso generalmente causan dolor, hinchazón, y problemas de movimiento.

Opciones de diagnóstico y tratamiento

Opciones de diagnóstico y tratamiento

La tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética nuclear (RMN) generalmente pueden identificar la ubicación y el tamaño del tumor, como así también proveer alguna información sobre el tipo de tumor.

Exploración por TC revela un tumor en la pared del tórax (arrows)Exploración por TC revela un tumor en la pared del tórax (arrows)

En el video de más abajo, Jules Lin, MD, brinda información adicional sobre las pruebas de diagnóstico que pueden ayudar a diagnosticar un tumor de la pared del tórax y a determinar su tamaño y ubicación.  

Luego de que se detecta un tumor en la pared torácica, su médico podrían necesitar una biopsia para tener más información sobre qué tipo de tumor tiene.

El procedimiento más común es una biopsia por aspiración, en la que se inserta una aguja adentro del tumor y se extraen células para ser examinadas. Cuando es muy difícil llegar al tumor con una aguja, podría ser necesario hacerle una biopsia abierta, que requiere de una pequeña incisión quirúrgica, y podría dejar una cicatriz.

Para más información sobre estas pruebas, visite nuestra página sobre pruebas comunes.

Su plan de tratamiento tendrá en cuenta el tipo, tamaño, y ubicación del tumor que usted tiene. Los tumores malignos de la pared torácica podrían requerir de una combinación de quimioterapia, radioterapia, y/o cirugía.

Si se requiere de una cirugía, usted también podría necesitar una reconstrucción de la pared torácica (costillas) o del tejido blando (músculo y piel), de manera tal que su pecho luzca y funcione normalmente.

Ejemplos de reconstrucción de la pared del tórax

Ejemplos de reconstrucción de la pared del tórax

Recuperación

Recuperación

La resección de la pared torácica (extracción de cualquier estructura de la pared torácica) generalmente causa más dolor, y requiere de un período de recuperación más largo, que otras operaciones del pecho.

Hable con su médico sobre las mejores opciones de tratamiento para usted. Puede imprimir estas preguntas de ejemplo para usarlas como una guía para la conversación con su doctor.

 

Revisado por: Robbin G. Cohen, MD
Agosto, 2016

Previamente revisado por: Rishindra Reddy, MD and Jules Lin, MD