Enfermedad de la válvula tricúspide

Resumen general

La válvula tricúspide es una de las dos válvulas principales del lado derecho de su corazón. Normalmente, la válvula tricúspide tiene tres valvas (colgajos) que se abren y cierran permitiendo que la sangre fluya desde la aurícula derecha hacia el ventrículo derecho de su corazón, y previniendo que la sangre fluya en la dirección opuesta.

La enfermedad de la válvula tricúspide ocurre cuando la válvula tricúspide no funciona adecuadamente. En algunos casos, la válvula tricúspide se angosta y no permite que pase suficiente sangre hacia el ventrículo derecho (estenosis).

En otros casos, la válvula no se cierra lo suficientemente bien, permitiendo que la sangre se fugue de vuelta hacia la aurícula derecha (regurgitación).

Causas de la enfermedad de la válvula tricúspide

Causas de la enfermedad de la válvula tricúspide

Los problemas con la válvula tricúspide se pueden desarrollar con el tiempo (adquiridos).

Enfermedad adquirida de la válvula tricúspide La estenosis de la válvula tricúspide está generalmente causada por la inflamación de la fiebre reumática, una enfermedad que está relacionada con la infección con estreptococos; no obstante, la fiebre reumática es rara en los Estados Unidos y en otros países desarrollados, de manera que la estenosis de válvula tricúspide es cada vez menos común. 

La regurgitación tricuspídea está causada por la destrucción de las valvas de la válvula a causa de infecciones o de enfermedades que producen el agrandamiento del ventrículo derecho, que hace que se separen las valvas.

El agrandamiento o abultamiento podría esta causado por condiciones tales como la insuficiencia cardíaca, la presión arterial alta en las arterias de sus pulmones (hipertensión pulmonar), o la debilidad generalizada del músculo del corazón (cardiomiopatía).

 

Síntomas de la enfermedad de la válvula tricúspide

Síntomas de la enfermedad de la válvula tricúspide

La enfermedad moderada de la válvula tricúspide generalmente no causa ningún síntoma. 

La enfermedad severa de la válvula tricúspide puede causar una pulsación en su cuello, fatiga, debilidad, falta de aliento, e hinchazón. 

Los bebés nacidos con problemas de la válvula tricúspide se pueden cansar fácilmente, tener falta de aliento, y presentar piel o labios azulados.

Opciones de diagnóstico y tratamiento

Opciones de diagnóstico y tratamiento

Su médico generalmente puede diagnosticar la enfermedad de la válvula tricúspide en base a su historia médica, los factores de riesgo, un examen físico, y los resultados de pruebas y procedimientos. La atresia tricuspídea se puede detectar durante un ultrasonido mientras el bebé todavía se encuentra en el útero o matriz.

No existe ninguna prueba que pueda diagnosticar la enfermedad de la válvula tricúspide, así que su doctor podría recomendar, entre otros: un ECG (electrocardiograma), una radiografía de pecho, una ecocardiografía (eco), un angiograma coronario, o una RMN cardíaca. Para más información sobre estas pruebas, visite nuestra página sobre pruebas comunes.

Una válvula tricúspide defectuosa que no causa síntomas podría no necesitar ningún tratamiento, y se pueden tratar los síntomas moderados con medicamentos. Los síntomas más severos, no obstante, podrían requerir de una cirugía. Los doctores generalmente prefieren reparar la válvula tricúspide si es posible; no obstante, a veces es necesario reemplazarla. La cirugía de la válvula tricúspide se puede hacer junto a otras cirugías de válvulas.

Junto con usted y con su equipo médico, su doctor determinará la mejor opción de tratamiento en base a sus síntomas y a los resultados de sus pruebas.

 

Medicamentos

Los medicamentos no pueden corregir una válvula tricúspide defectuosa, pero pueden ayudar a tratar la condición subyacente (como la insuficiencia cardíaca) y reducir los síntomas. 

 

Reparación de la válvula tricúspide

Si sus síntomas son más severos, su válvula tricúspide podría necesitar reparación. Un cirujano cardiotorácico puede realizar un procedimiento quirúrgico para reformar el tejido, tapar agujeros o roturas en la válvula, o separar valvas que se han fusionado. 

Existen dos enfoques diferentes que se pueden utilizar: el tradicional o el mínimamente invasivo. 

Durante la cirugía tradicional de la válvula tricúspide, el cirujano hace una incisión de 6 a 8 pulgadas, a lo largo y hacia abajo desde el centro del esternón para abrir el pecho, proporcionando acceso directo a su corazón. En la cirugía mínimamente invasiva, el cirujano cardiotorácico hace una incisión en forma de J de 2 a 4 pulgadas que abre parte de su pecho. Esto puede reducir la internación en el hospital, y ayudar a acelerar su tiempo de recuperación.

La cirugía mínimamente invasiva no es adecuada para todos los pacientes, pero su cirujano cardiotorácico recomendará el enfoque quirúrgico que sea más seguro para usted en base a sus síntomas individuales y sus circunstancias. 

Reemplazo de la válvula tricúspide

Si la válvula tricúspide está muy dañada, podría tener que ser reemplazada. Generalmente se usan válvulas biológicas (hechas de tejido) para reemplazar las válvulas tricúspides. Las válvulas mecánicas (hechas de metal) también son una opción, pero son más comunes cuando se reemplaza la válvula mitral o la válvula aórtica.

Las válvulas biológicas están hechas de tejido animal, cadáveres humanos, o tejido proveniente de usted. Si usted tiene una válvula mecánica, tendrá que tomar medicamentos anticoagulantes por el resto de su vida para prevenir la formación de coágulos sanguíneos en la superficie metálica de la válvula. 

Antes de la cirugía, su equipo médico discutirá con usted las ventajas y desventajas de ambos tipos de válvulas. 

Al igual que la reparación de la válvula tricúspide, el reemplazo se puede hacer en forma mínimamente invasiva o con la tradicional cirugía a corazón abierto.

Recuperación

Recuperación

Inmediatamente luego de la cirugía, usted probablemente tendrá un tubo en su garganta para poder ayudarlo a respirar con un ventilador. Se le quitará el tubo cuando usted pueda respirar completamente solo.

Probablemente tendrá que pasar varios días recuperándose en el hospital, aunque el tiempo total depende de su salud en general, como así también de los procedimientos específicos a los que se haya sometido, siendo los procedimientos mínimamente invasivos los que generalmente requieren menos tiempo de recuperación.

Una vez que esté en su hogar, podrían pasar varias semanas más hasta que usted pueda volver a trabajar, dependiendo del tipo de trabajo. Las actividades diarias, tales como conducir y levantar objetos pesados podrían estar restringidas durante algún tiempo. Luego de la cirugía, se le podrían prescribir medicamentos anticoagulantes por 6 semanas a 3 meses, si usted tiene una válvula biológica, y de por vida, si usted tiene una válvula mecánica.

Luego de que sus heridas hayan sanado, usted podrá volver a sus actividades normales.

Siempre informe a su doctor sobre su cirugía de válvula antes de cualquier procedimiento médico. Esto incluye a su dentista, ya que podría necesitar antibióticos preventivos cuando le estén haciendo algún trabajo dental.

 

Revisado por: Robbin G. Cohen, MD  
Junio, 2016