Enfermedades de la válvula mitral

Resumen general

La válvula mitral es una de las dos válvulas principales del lado izquierdo de su corazón. Normalmente, la válvula mitral tiene dos valvas (colgajos) que se abren y cierran permitiendo que la sangre fluya desde la aurícula izquierda hacia el ventrículo derecho, y evitando que la sangre fluya de regreso hacia el interior de la aurícula izquierda y los pulmones. La enfermedad de la válvula mitral ocurre cuando la válvula mitral no funciona adecuadamente.

Tipos de enfermedades de la válvula mitral

Tipos de enfermedades de la válvula mitral

Hay dos tipos principales de enfermedades de la válvula mitral: 

  1. Estenosis - la válvula no se abre lo necesario como para permitir un flujo suficiente de sangre. Generalmente es el resultado del endurecimiento (calcificación) de las valvas, lo que hace más difícil sus movimiento.
  2. Regurgitación – hay un reflujo de la sangre hacia afuera de la válvula. Generalmente esto sucede como resultado de la separación de las valvas (que permite la fuga de sangre hacia atrás), o debido al daño en la estructura de la válvula.

 
Causas y Síntomas

Causas y Síntomas de las enfermedades de la válvula mitral

La estenosis de la válvula mitral está generalmente causada por la inflamación de la fiebre reumática, una enfermedad que está relacionada con la infección con estreptococos; no obstante, la fiebre reumática es rara en los Estados Unidos y en otros países desarrollados, de manera que la estenosis de válvula mitral es cada vez menos común. 

La regurgitación de la válvula mitral se puede desarrollar lentamente (crónica) o repentinamente (aguda). La regurgitación crónica puede estar causada por un número de enfermedades y condiciones, incluyendo la infección del corazón (endocarditis), la presión arterial alta, la enfermedad de las arterias coronarias, y el prolapso de la válvula mitral, en el que las valvas se pliegan hacia atrás cuando el corazón se contrae.

La regurgitación aguda de la válvula mitral está causada por una ruptura repentina debida a un ataque al corazón, lesión en el pecho, o inflamación.

Algunas personas podrían nacer con anormalidades de la válvula mitral (congénitas). 

Una válvula mitral defectuosa o que está fallando podría causar síntomas tales como tos, falta de aliento, pies o piernas hinchadas, dolor de pecho, fatiga, y mareos. Los síntomas generalmente aparecen y empeoran cuando aumenta el ritmo cardíaco (como durante el ejercicio) y pueden estar desencadenados por una infección o embarazo.

Opciones de diagnóstico y tratamiento

Opciones de diagnóstico y tratamiento

Su médico generalmente puede diagnosticar la enfermedad de la válvula mitral en base a su historia médica, los factores de riesgo, un examen físico, y los resultados de pruebas y procedimientos. 

No existe ninguna prueba que pueda diagnosticar la enfermedad de la válvula mitral, así que su doctor/a podría recomendar uno o más de los siguientes: electrocardiograma (ECG), ecocardiografía (eco), radiografía de pecho, pruebas de sangre, y angiografía coronaria. Para más información sobre estas pruebas, visite nuestra página sobre pruebas comunes.

Una válvula mitral defectuosa que no causa síntomas podría no necesitar ningún tratamiento, y se pueden tratar con medicamentos los síntomas moderados. Con síntomas más severos, se podría necesitar de una cirugía.

Los doctores generalmente repararán la válvula mitral si es posible; no obstante, a veces es necesario reemplazarla.

Junto con usted y con su equipo médico, su doctor determinará la mejor opción de tratamiento en base a sus síntomas y a los resultados de sus pruebas.

Medicamentos

Los medicamentos no pueden corregir una válvula mitral fallada, pero pueden ayudar a reducir los síntomas. Posibles medicamentos incluyen aquellos que afectan su presión sanguínea, el ritmo cardíaco, o la cantidad de fluido extra en su cuerpo.

Reparación de la válvula mitral

Si sus síntomas son más severos, su válvula mitral podría necesitar reparación. Un/a cirujano/a cardiotorácico/a puede realizar un procedimiento quirúrgico para extirpar o reformar el tejido, tapar agujeros o roturas en la válvula, o separar valvas que se han fusionado.

Existen dos enfoques diferentes que se pueden utilizar: el tradicional o el mínimamente invasivo. 

Durante la cirugía tradicional de la válvula mitral, el cirujano hace una incisión de 6 a 8 pulgadas, a lo largo y hacia abajo desde el centro del esternón para abrir el pecho, proporcionando acceso directo a su corazón. 

En la cirugía mínimamente invasiva, el/la cirujano/a hace una incisión en forma de J de 2 a 4 pulgadas que abre parte de su pecho. Esto podría reducir el tiempo de internación en el hospital.

La cirugía mínimamente invasiva no es adecuada para todos los pacientes, pero su cirujano/a recomendará el enfoque quirúrgico que sea más seguro para usted en base a sus síntomas individuales y sus circunstancias.

Reemplazo de la válvula mitral

Si la válvula mitral está muy dañada, podría tener que ser reemplazada. Existen dos opciones para el reemplazo de la válvula mitral: las válvulas mecánicas (metal) o las válvulas biológicas (tejido). 

La principal ventaja de las válvulas mecánicas es su durabilidad (no se gastan); no obstante, la sangre tiende a coagularse en las válvulas mecánicas, de manera que los pacientes deben tomar medicamentos anticoagulantes por el resto de sus vidas. También existe un pequeño riesgo de accidente cerebrovascular debido a la coagulación de la sangre.

Las válvulas biológicas están generalmente hechas de tejidos de origen animal. Las válvulas biológicas son menos propensas a causar coágulos sanguíneos, pero también son menos durables que las válvulas mecánicas y podrían necesitar ser reemplazadas en el futuro.

Al igual que la reparación de la válvula mitral, el reemplazo se puede hacer en forma mínimamente invasiva o con la tradicional cirugía a corazón abierto.

Antes de la cirugía, su equipo médico discutirá con usted las ventajas y desventajas de ambos tipos de válvulas. Puede imprimir estas preguntas de ejemplo para usarlas como una guía para la conversación con su doctor.

Recuperación

Recuperación

Inmediatamente luego de la cirugía, usted probablemente tendrá un tubo en su garganta para poder ayudarlo/a a respirar con un ventilador. Se le quitará el tubo cuando usted pueda respirar completamente solo/a. Probablemente tendrá que pasar varios días recuperándose en el hospital, aunque el tiempo total depende de su salud en general como así también de los procedimientos específicos a los que se haya sometido.

Una vez que esté en su hogar, podrían pasar varias semanas hasta que usted pueda volver a trabajar, dependiendo del tipo de trabajo. Las actividades diarias, tales como manejar y levantar objetos pesados podrían estar restringidas durante algún tiempo. Luego de la cirugía, se le podrían prescribir medicamentos anticoagulantes por 6 semanas a 3 meses, si usted tiene una válvula biológica, y de por vida, si usted tiene una válvula mecánica. 

Luego de que sus heridas hayan sanado, usted podrá volver a sus actividades normales. Siempre informe a su doctor sobre su cirugía de válvula antes de cualquier procedimiento médico. Esto incluye a su dentista, ya que podría necesitar antibióticos preventivos cuando le estén haciendo algún trabajo dental.

Revisado por: Robbin G. Cohen, MD
Julio, 2015

Previamente revisado por: Emily A. Farkas, MD y Fernando Fleischman, MD