Decidiendo entre una válvula de tejido o una válvula mecánica

Resumen general

Por John V. Conte, MD

Artículo

Si una válvula de su corazón está enferma y se entera de que necesita una cirugía de reemplazo de la válvula, una de las decisiones más importantes que debe tomar es qué tipo de válvula le pondrán. Esta decisión nunca había sido tan complicada. ¿Por qué? Porque existen muchas opciones para reemplazar la válvula y muchas formas de hacer el reemplazo de la válvula.

El reemplazo quirúrgico de la válvula se puede hacer a través de la parte frontal del pecho (dividiendo en forma parcial o completa el esternón) o desde el costado (ingresando entre las costillas y sin dividir ningún hueso). La técnica de implante de la válvula en si es la misma, independientemente del enfoque o de la válvula seleccionada. La cuestión sobre la que usted tiene el mayor control es el tipo de válvula que se va a utilizar.

Igual que con los autos, hay muchas marcas y modelos de válvulas. En general, los tipos de válvula se pueden dividir en dos categorías: válvulas de tejido y válvulas mecánicas, cada una con sus características únicas.

Tipos de válvulas y sus características

Las válvulas de tejido, también llamadas válvulas biológicas o bioprotésicas, están hechas de tejidos animales. El tejido puede ser bovino (vaca) o porcino (cerdo), y puede estar construida a partir del pericardio (el saco protector que rodea al corazón) o del tejido de valva de la válvula del corazón. Ambos tipos de válvulas de tejido funcionan bien y tienen características similares que las definen. Las válvulas de tejido no requieren del uso de anticoagulantes de por vida, tales como la warfarina (Coumadin) o algunos de los medicamentos nuevos como el apixaban (Eliquis). La desventaja de las válvulas de tejido es que se pueden desgastar en 12 a 15 años.

Las válvulas mecánicas están hechas de diferentes tipos de metales y generalmente no se desgastan, pero los pacientes tienen que tomar anticoagulantes de por vida. Si no se toman los anticoagulantes de forma adecuada, se pueden formar coágulos sanguíneos que podrían llevar al desarrollo de un derrame cerebral o a prevenir que las válvulas funcionen adecuadamente.

Ni la válvula mecánica ni la de tejido han sido asociadas en forma definitiva con una sobrevida más larga o con menos complicaciones. La edad es uno de los factores más importantes cuando se toma la decisión entre una válvula mecánica y una de tejido. En general, los pacientes de más de 65 años de edad tienden a recibir válvulas de tejido, mientras que los pacientes de menos de 60 años de edad tienden a recibir válvulas mecánicas. Sin embargo, la durabilidad de la válvula y la supervivencia individual del paciente son impredecibles.

Además de la durabilidad de la válvula, otros factores a considerar incluyen el uso de anticoagulantes y el ruido. Si usted necesita anticoagulantes por razones médicas (como la formación de coágulos sanguíneos), entonces una válvula mecánica podría tener sentido. Por otro lado, si tiene una condición que no le permite utilizar anticoagulantes, tales como el sangrado gastrointestinal o condiciones asociadas con el sangrado fácil o frecuente, podría preferir una válvula de tejido. Cuestiones relacionadas con el estilo de vida, incluyendo la participación en deportes de contacto, el estar planeando tener hijos, o tener un trabajo que prohíbe el uso de anticoagulantes (por ejemplo ser un militar activo) podría hacer que su médico recomiende una válvula de tejido.

También es importante tener en cuenta que las válvulas mecánicas del corazón hacen ruido. Algunos pacientes no escuchan el ruido, a algunos les gusta, a otros no les importa, y a otros no les gusta el sonido. Es una preferencia personal, pero vale la pena considerarla.

Consideraciones a largo plazo

Durante sus deliberaciones, debe considerar cuánto durará la válvula de tejido y que se va a hacer cuando se haya desgastado. La válvula puede ser reemplazada, pero esto requiere de otra cirugía de corazón. Otras cuestiones que podrían hacer que las válvulas de tejidos se desgasten antes de lo esperado incluyen el fallo renal que requiere de diálisis, la presión arterial alta, y una válvula de tamaño pequeño, como así también altos niveles de lípidos y de colesterol.

La reciente disponibilidad de válvulas transcatéter está jugando un rol importante en el proceso de decisión. Las válvulas transcatéter se colocan sin tener que hacer una cirugía abierta y, en la mayoría de los casos, con un catéter a través de una arteria de la ingle. Los pacientes que presentan un riesgo intermedio o alto para la cirugía tradicional, podrían ser candidatos para el reemplazo de válvula aórtica con transcatéter (TAVR).

Para los pacientes con válvulas de tejido que no funcionan o que están desgastadas, un cirujano cardiotorácico podría realizar una TAVR para insertar una nueva válvula adentro de la válvula de tejido que ha fallado, sin tener que hacer otra operación importante. La clave es que la válvula inicial sea lo suficientemente grande como para qué la nueva “válvula en la válvula” no quede muy apretada y restrinja el flujo sanguíneo (estenosis). Debido a que la TAVR es relativamente nueva, es muy temprano para saber cuál será la durabilidad a largo plazo de estas válvulas transcatéter.

Si usted está considerando una cirugía de reemplazo de válvula, haga su tarea y hable con su médico para determinar cuál es la opción correcta para usted.

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Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de la Sociedad de Cirujanos Torácicos.