La reducción de los opioides luego de la cirugía beneficia a los pacientes y a las comunidades

Resumen general

Por Richard K. Freeman, MD, MBA

September 18, 2019

Artículo


A pesar del aumento en el uso de técnicas mínimamente invasivas tales como la cirugía asistida por video y la cirugía robótica, los pacientes que son sometidos a operaciones del pecho aún experimentan dolor a medida que se recuperan. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor define el dolor como “una experiencia desagradable desde el punto vista sensorial y emocional”. Cada individuo tendrá un umbral diferente para el dolor y una respuesta diferente a la cirugía. El dolor que un paciente experimenta puede variar considerablemente dependiendo de varios factores, incluyendo el procedimiento específico que se haya realizado, la salud del paciente antes de la cirugía y su edad. 

Es importante controlar el dolor de un paciente luego de la cirugía de pecho, no solamente para hacerlo sentir bien, sino también para prevenir complicaciones tales como la neumonía, los coágulos sanguíneos y las infecciones. Los medicamentos opioides (pastillas que contienen narcóticos) tradicionalmente han sido recetadas para tratar el dolor luego de la cirugía.

Sin embargo, el uso de opioides luego de la cirugía está asociado con un aumento en el riesgo de la dependencia de opioides. Se estima que el 70% de las personas que actualmente abusan de los opioides obtienen sus drogas a partir de medicamentos recetados legalmente, a menudo de sus parientes o amigos. Se estima que en los Estados Unidos 116 personas mueren por día debido a la sobredosis de opioides.

Esta epidemia de la salud pública ha hecho que los cirujanos cardiotorácicos, los anestesiólogos, los farmacéuticos y los enfermeros busquen formas de controlar el dolor luego de la cirugía de pecho mientras se reduce al mínimo el uso de los medicamentos opioides. El combinar medicamentos que impactan diferentes caminos metabólicos del cuerpo, como por ejemplo medicamentos antiinflamatorios y neurológicos con anestésicos locales y regionales, ha producido excelentes resultados. En nuestras consultas, el uso de un programa postoperatorio de control del dolor ha resultado en un buen control del dolor de los pacientes y una reducción del uso de opioides de un 70% en la mayoría de los pacientes. De hecho, este enfoque multimodal parece estar proporcionando mejor control del dolor para la mayoría de los pacientes, cuando se lo compara con la estrategia tradicional de tratamiento a base opioides. 

La reducción de la cantidad de pastillas de opioides recetadas al momento del alta del hospital también ayuda a prevenir que se abuse de las píldoras no utilizadas. En un estudio reciente, el 35% de los pacientes reportaron no haber utilizado ninguno de los medicamentos opioides con los que se los mandó a la casa luego de la cirugía. El minimizar el uso de opioides también reduce los efectos secundarios significativos que estos medicamentos pueden producir, tales como náuseas, vómitos, estreñimiento, y mareos que resultan en caídas.

Además, los estudios han mostrado que la disminución del uso de opioides luego de la cirugía de pecho ayuda a los pacientes a volver a sus casas más pronto. Esto probablemente sucede porque los pacientes se levantan y se mueven más pronto luego de la cirugía, experimentando menos de los efectos secundarios atribuidos a los medicamentos opioides. El recibir antes el alta del hospital también, por lo general, resulta en un tiempo total de recuperación reducido. 

En breve, si usted o alguien que conoce se está preparando para la cirugía, le recomiendo que converse antes del operación con su cirujano sobre un plan de control del dolor individualizado, de manera tal de poder recibir el mejor control para el dolor y la mejor recuperación posible.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de La Sociedad de Cirujanos Torácicos.