Trasplante de corazón en pacientes pediátricos

Resumen general

Un trasplante de corazón es una operación en la que un cirujano cardiotorácico reemplazará el corazón que está fallando de su niño con un corazón nuevo de un donante. Los motivos por los cuales los niños podrían necesitar un trasplante de corazón pueden ser diferentes que en los adultos. Los niños generalmente requieren trasplantes debido a defectos congénitos del corazón (un defecto que está presente al nacimiento) y cardiomiopatías (enfermedades del músculo del corazón). Al igual que con los adultos, los niños también podrían requerir de trasplantes debido a enfermedades adquiridas.

De acuerdo a la Asociación Americana del Corazón, los defectos congénitos del corazón son el tipo más común de defectos de nacimiento. Afectan a 8 de cada 1.000 recién nacidos. Cada año, más de 35.000 bebés nacen en los Estados Unidos con defectos congénitos del corazón.

Se realizan más de 400 trasplantes de corazón en pacientes pediátricos cada año, de acuerdo a la Sociedad Internacional de Trasplante de Corazón y Pulmones.

Preparando a su niño para el trasplante de corazón

Preparando a su niño para el trasplante de corazón

El proceso de preparación de su niño para un trasplante de corazón es similar al proceso por el que tienen que pasar los adultos cuando están esperando un trasplante. Si el médico o el especialista del corazón de su niño determina que el problema del corazón no se puede tratar con medicamentos o con una cirugía correctiva, se podría recomendar un trasplante y tendrá que consultar a un especialista en trasplantes.

Luego de una consulta con el especialista en trasplante, su niño/a será sometido/a a una evaluación completa para determinar si es un candidato para trasplante. Esta evaluación puede incluir un examen físico, radiografías, análisis de sangre, u otros exámenes de diagnóstico por imágenes, como así también pruebas adicionales para evaluar la presión y función general del corazón y los pulmones de su niño.

Una vez que el equipo de trasplante haya finalizado la evaluación y su niño/a haya sido aceptado/a como candidato para trasplante, se lo/a agregará a una lista nacional de espera para trasplantes.

Si su niño está actualmente en la lista de espera para trasplante de corazón pero no hay donantes de corazón disponibles, su médico podría considerar el uso de un dispositivo de asistencia ventricular (VAD, por sus siglas en inglés) hasta que haya un corazón disponible. Un VAD es una bomba en miniatura que se implanta en el pecho de su niño para ayudar al corazón a bombear sangre hacia el cuerpo. Esencialmente la bomba se encarga de la función del corazón cuando el corazón está muy débil como para funcionar normalmente por sí mismo.

Mientras su niño está en la lista de espera, su centro de trasplante le proporcionará un buscapersonas (pager) o un teléfono celular que ellos utilizarán para avisarle cuando haya un posible órgano donado disponible para su niño.

Debe mantener este teléfono celular o pager cargado y encendido todo el tiempo. 

La lista de espera

La lista de espera

Un número de factores determinan la posición inicial de su niño en la lista de espera de donantes incluyendo:

  • Grupo sanguíneo
  • Tamaño del corazón (el tamaño deben coincidir entre el suyo y el del donante)
  • La condición médica en general

El orden de la lista de espera fluctúa a través del tiempo. Algunos pacientes podrían experimentar mejoras suficientes en la función del corazón en base a otros tratamientos como para que los saquen de la lista, mientras que otros pacientes podrían enfermarse más, de manera que se los pondrá cerca del comienzo de la lista más rápidamente.

La operación

La operación

Su niño recibirá un corazón donado que tiene un tamaño adecuado para su pecho, de manera tal de asegurar que el corazón podrá crecer adentro del cuerpo de su niño mientras su niño crezca.

Al igual que con el trasplante en adultos, el trasplante de corazón de su hijo debería llevar aproximadamente de 3 a 4 horas. En los niños que han sido sometidos a una o más operaciones del corazón previas, el tiempo de la cirugía podría ser el doble o más. Durante la operación, un cirujano cardiotorácico que se especializa en el trasplante de corazón quitará el corazón enfermo de su niño y luego colocará el nuevo corazón adentro del pecho de su niño, y le hará suturas para ubicarlo en su lugar.

Se pondrá a su niño/a bajo anestesia general durante el procedimiento y también se lo/a colocará en una máquina de corazón-pulmón (a veces denominada “la bomba”) durante la operación. La máquina reemplaza temporariamente la función del corazón y pulmones durante la cirugía para mantener la circulación sanguínea y el flujo de oxígeno a través del cuerpo. Una vez terminada la cirugía, su niño/a será desconectado/a de la bomba, y su corazón y pulmones reanudarán sus funciones normales.

Recuperación

Recuperación

El control cuidadoso es crítico durante los primeros días luego de un trasplante para asegurar que su niño no desarrolle una infección y que su corazón esté trabajando bien.

El período de recuperación inicial para el trasplante de corazón es de aproximadamente 6 meses. Si usted viajó desde otro estado para la cirugía de su niño, su equipo de trasplante podría pedirle a usted y a su familia que permanezcan cerca del hospital durante los tres primeros meses luego de que le hayan dado el alta a su niño, para poder controlar mejor su recuperación.

A medida que su niño crezca, el corazón trasplantado también crecerá, al igual que un corazón normal.

Su niño necesitará hacer consultas regulares con un especialista del corazón, y tomar medicamentos inmunosupresores y otros medicamentos por el resto de su vida para controlar los efectos secundarios del trasplante.

A medida que su niño/a crezca y alcance la adultez, él o ella será referido/a a un especialista de trasplante de corazón para adultos para continuar el tratamiento. Asegúrese de hablar con su pediatra especialista en corazón para asegurarse de que entiende cómo continuará el cuidado de su niño/a a lo largo de la vida.

 

Revisado por Lauren Kane, MD
Diciembre 2015