Trasplante de corazón y de pulmones

Resumen general

Cuando un órgano (como el corazón o el pulmón) es trasplantado, significa que un cirujano cardiotorácico quita un órgano que está dañado y lo reemplaza con un órgano sano que fue donado por una persona que ha fallecido.

La Sociedad Internacional de Trasplantes de Corazón y Pulmón indica que cada año más de 3.800 pacientes (incluyendo más de 500 niños) reciben un corazón nuevo. Se realizan más de 3.500 trasplantes de pulmón anualmente.

Un paciente debe someterse a un cuidadoso estudio para asegurar que está lo suficientemente sano como para recibir un trasplante de órgano.

Trasplantes de corazón

Trasplantes de corazón

La mayoría de los pacientes sometidos a un trasplante de corazón en los Estados Unidos tiene uno de los dos siguientes problemas: un virus que daña los músculos del corazón (cardiomiopatía), o un ataque al corazón importante que daña el corazón y causa cicatrices en el corazón con el paso del tiempo.

Un cirujano cardiotorácico, que está especialmente entrenado para hacer trasplantes de corazón, llevará a cabo la operación. El Dr. Robert SD Higgins brinda más información sobre el trasplante de corazón en el siguiente video. 

Transplantes de pulmón

Transplantes de pulmón

La mayoría de los pacientes sometidos a un trasplante de pulmón tienen condiciones que son tan graves que los otros tratamientos ya no sirven, y se estima que el paciente morirá de una enfermedad del pulmón dentro de uno o dos años. Estas condiciones incluyen:

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica: una enfermedad que empeora con el tiempo y hace que sea difícil respirar.
  • Fibrosis pulmonar idiopática: una condición que hace que el tejido del pulmón se vuelva duro, grueso, y forme cicatrices.
  • Fibrosis quística: una enfermedad hereditaria que causa la acumulación de moco denso y pegajoso en los pulmones. Es la causa más importante por la que los niños necesitan trasplantes de pulmón.
  • Déficit de alfa-1 antitripsina: una condición hereditaria en la que una proteína del hígado no funciona adecuadamente. Se supone que la proteína debería proteger ciertas partes del cuerpo (como los pulmones) de los efectos dañinos de otras proteínas. La deficiencia puede causar enfisema o cirrosis. 
  • Hipertensión pulmonar: aumento de la presión en las arterias pulmonares.