Factores de riesgo para el cáncer de esófago: ¿en qué hay que fijarse?

Resumen general

Por Mark K. Ferguson, MD

Artículo

El cáncer de esófago está entre las causas más comunes de muerte por cáncer alrededor del mundo. En los Estados Unidos, entre 12.000 a 15.000 nuevos pacientes son diagnosticados cada año. Se encuentra que la mayoría de los pacientes tienen una enfermedad en estado avanzado debido a dos razones:

  1. El cáncer de esófago no presenta muchos síntomas de advertencia tempranos.
  2. No existe un examen de detección temprana de rutina.

La mejor chance de curarse es recibir el diagnóstico de cáncer cuando la enfermedad está en una etapa temprana.

Tipos de cáncer de esófago

Existen dos tipos principales de cáncer de esófago: el cáncer de células escamosas y el adenocarcinoma. El cáncer de células escamosas es, por lejos, el tipo más común en todo el mundo. No obstante, en los Estados Unidos, el adenocarcinoma constituye entre dos tercios a tres cuartos de todos los cánceres de esófago. Los cánceres escamosos tienden a ocurrir en el esófago superior, mientras que los adenocarcinomas se desarrollan generalmente en el esófago inferior.

Los factores que predisponen a los pacientes al cáncer de células escamosas del esófago incluyen:

  • Abuso de alcohol y tabaco
  • Métodos de preparación de la comida (en países asiáticos)
  • Ingestión de substancias tales como la nuez de areca
  • Enfermedades que predisponen tales como la exposición al virus del papiloma humano (VPH), la acalasia, la tilosis y las membranas esofágicas

El adenocarcinoma del esófago está principalmente asociado con:

Síntomas del cáncer de esófago y su detección temprana

No existe un acuerdo general en los Estados Unidos sobre cuáles pacientes deberían someterse a una detección temprana para el cáncer de esófago. Yo incentivo a los pacientes que tienen una larga historia de ERGE a que se hagan un examen de detección temprana con endoscopia superior cuando llegan a una edad media, para determinar si existe algún hallazgo anormal como el esófago de Barrett. La ausencia de Barrett usualmente indica un riesgo muy bajo de desarrollar cáncer de esófago en el futuro. Estos resultados son muy alentadores para mis pacientes.

Existen unos pocos síntomas asociados con el cáncer de esófago en sus etapas tempranas:

  • Acidez estomacal persistente
  • Indigestión
  • Dolor en el pecho o la parte superior del abdomen

Los pacientes cuyos cánceres progresan más allá de las etapas tempranas podrían experimentar:

  • Que la comida se pega luego de haber sido tragada (disfagia)
  • Dolor en el pecho o la parte superior del abdomen
  • Pérdida de peso
  • Fatiga
  • Regurgitación de la comida
  • Tos

A pesar de que los síntomas pueden estar causados por otros problemas, yo incentivo a cualquiera que tenga dichos síntomas a que se haga una evaluación con un médico para asegurar que no existe nada de qué preocuparse con respecto al cáncer de esófago.

Si, en base a los síntomas que está experimentando, sospecha que tiene cáncer de esófago, debe hacerse una evaluación rápidamente. Una evaluación típica comienza con una endoscopia superior para evaluar el recubrimiento del esófago y del estómago. A menudo, las biopsias se hacen cuando se ha identificado algo sospechoso. Si se diagnostica un cáncer en una etapa muy temprana en base a los hallazgos endoscópicos, podrían hacerle una extirpación endoscópica para curarlo sin la necesidad de cirugía, quimioterapia o radioterapia.

La mayoría de los pacientes que tienen síntomas que sugieren un cáncer más avanzado requieren de estudios adicionales para determinar la extensión del cáncer, un proceso denominado estadificación. La estatificación del cáncer de esófago con el sistema TNM está basada en la profundidad de penetración del tumor (T), si existen ganglios linfáticos adyacentes (N) que están tomados por el cáncer, y si el cáncer se ha diseminado o formado metástasis (M) en otros órganos.  

Para la estadificación, lo someterán a una exploración por tomografía computarizada (TC), una tomografía por emisión de positrones (PET), y un ultrasonido endoscópico (EUS). La TC evalúa el tamaño y la ubicación del cáncer, y puede encontrar evidencia de la diseminación del tumor más allá de esófago. La PET es muy eficaz para evaluar si el cáncer se ha diseminado a otras partes. El EUS es mejor para evaluar cuán profundamente ha crecido el tumor hacia adentro del esófago y la situación de los ganglios linfáticos adyacentes. 

Una vez que la evaluación se ha completado, yo me siento con mis pacientes y sus familiares para discutir los resultados de la estadificación y recomendar una terapia. Existen varias opciones diferentes de tratamiento y combinaciones que están disponibles para los cánceres más avanzados. Para su cáncer, la elección dependerá de la etapa y ubicación del cáncer, de su situación física, y de sus deseos con respecto a la agresividad del tratamiento teniendo en cuenta sus objetivos generales.

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Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de la Sociedad de Cirujanos Torácicos.